Inocencia Manoel

De alquimista del cabello a transformadora de historias.

Inocencia Manoel, segunda hija de Thomaz Manoely Elza Brasil do Nascimento – de un total de siete hijos –, nació en la ciudad de Alvorada do Sul, en Paraná, pero puede decirse que la trayectoria de la fundadora de la marca Inoar y verdadera alquimista del cabello tiene sus raíces en la ciudad de Assis, en el interior del estado de São Paulo, donde vivió gran parte de su vida.

Inô, como es conocida, se graduó en Teología en la Universidad Estadual de São Paulo, y también trabajó como periodista y presentadora de televisión. Sin embargo, mucho antes de eso, su vocación por el trabajo estético ya había aflorado. En su adolescencia creaba peinados y cortes, y fue su insatisfacción personal (tenía el cabello muy voluminoso y crespo) la responsable de la verdadera búsqueda de tratamientos efectivos para el cabello.

Cuando tenía tan solo 15 años, Inô abrió su primer salón, en el fondo de su casa, donde no solamente despuntaría su lado alquimista, sino también su lado visionario y empresarial. Siempre en movimiento, una eterna inquieta, Inô incluso mantenía una pequeña empresa de confección de ropas, que ayudaba a mantener su sueño de crear un día su propia marca.

Inô dedicaba buena parte de su tiempo a buscar productos que pudieran dejarle el cabello liso y sedoso, y ofrecía a sus clientes tratamientos exclusivos y diferenciados que ella misma preparaba. Por ello siempre procuraba estar actualizada con respecto al mercado, hecho que la condujo, a los 24 años de edad, definitivamente a la ciudad de São Paulo.

En la capital, puso un nuevo salón, en un barrio noble, con buena clientela. Pero no podía ser un salón común. Inô brindaba más, y comenzó también a vender sus cremas. No demoró mucho para que un famoso peluquero francés descubriera los talentos de aquella muchacha que parecía tener la fórmula más codiciada de todos los tiempos. Inô siempre estudiaba las fórmulas de los productos más revolucionarios, al mismo tiempo que investigaba los activos del mercado nacional para crear un producto mejor y más accesible.

El éxito era tan grande y los pedidos de compra de sus amigos peluqueros eran tantos que su fabricación artesanal ya no era suficiente. La evolución de los tratamientos capilares desarrollados por Inocência Manoel desembocó en el surgimiento del Tratamiento Capilar Marroquí, más conocido como Alisado Marroquí, que era aún mejor que el Alisado Japonés – fiebre por ese entonces, aunque muy caro. El Alisado Marroquí creado por Inô fue el primer producto de este tipo en Brasil, algo nunca antes visto, éxito rotundo, que dio lugar a la fundación de la marca Inoar, una asociación de Inô con su hijo, el empresario Alexandre Nascimento.

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